Desde que inicia la vida, los hijos necesitan contar con la figura de un padre que represente el primer vínculo afectivo como pilar fundamental en la construcción de la autoestima y el manejo de las relaciones interpersonales.
Sin embargo, uno de los problemas que enfrenta la sociedad dominicana, es que cada día hay más niños que crecen sin la presencia paterna por diferentes situaciones como ruptura del vínculo matrimonial de los padres, hijos fuera de matrimonio o la falta de convivencia de ambos padres.
Pero, ¿Cómo inside la ausencia paterna en la vida de los hijos?
En algunos casos, los niños que crecen sin la presencia de un padre muestran comportamientos desafiantes, como agresividad, rebeldía o problemas de conducta en la escuela.
Además, la ausencia del padre está asociada a multiples efectos a largo plazo en el desarrollo psicosexual, actitudes inapropiadas hacia los roles sexuales, tendencia a la promiscuidad y dificultades en las relaciones de pareja.
Asimismo, la falta de una figura paterna puede tener repercusiones profundas y duraderas en el desarrollo emocional, social y académico, que habitualmente siguen estando presentes en facetas adultas.
Según el psiquiatra, Victor Figueroa afirmó que el entorno en que se desarrolla un ser humano en sus primeros 5 años de vida necesita un entorno social que le brinde todas sus necesidades ya que si su cerebro está constantemente sometido a carencias y traumas, se convertirá en un adulto con muchas dificultades.
Por su parte, la socióloga Mary Lisbeth expresó que el amor paterno-materno en los niños se caracteriza socialmente con la forma de ser y de expresarse. Asimismo, Mary afirmó que los niños que reciben más cariño van a desarrollar más habilidades de comunicarse y relacionarse con los demás que otros que tengan esas carencias.
Figueroa, coincidió con Mary Lisbeth, agregó que si bien es cierto que el amor primario de los padres es fundamental, en nuestro contexto dominicano muchas abuelas vienen a suplir esa necesidad y lo hacen muy bien, siempre y cuando haya una figura de autoridad que ponga límites y le brinde amor, aunque no sea mamá o papá, ese joven puede crecer en un ambiente que lo ponga más cerca de lograr tener una vida muchísimo más positiva, pero esto no es lo que vemos en el día a día.
Falta de apoyo emocional o económico
Si bien es cierto que hay cosas que el dinero no puede comprar, también es importante resaltar que el apoyo económico que debe brindar un padre a sus hijos durante un determinado rango de edad podría marcar la diferencia en todo el trayecto de vida.
De la misma manera, la paternidad suponen un modelo importante para el apoyo emocional, los valores y los sentimientos de los hijos.
Actualmente, existen padres que descuidan el vínculo con los hijos en los años más importantes de vida y es evidente que se necesita algo más que solo comprarles ropa o darles de comer.
El papel del hombre en la sociedad y en la familia es extremadamente importante y la idea de que un padre de familia debe dedicarse únicamente a trabajar para mantener a la familia es totalmente errónea.
Es necesario que los padres se involucren y estén presentes en la vida de sus hijos, responsabilizándose de forma directa y no dejar la educación, los valores y el apoyo emocional solo a las madres porque ambas figuras son una parte fundamental en la formación general de los hijos.
Si los niños contaran con padres que estén dispuestos a cuidar de ellos, tendríamos una significativa reducción en los diferentes problemas sociales que afectan a la sociedad; desde el fracaso escolar, la delincuencia, el abuso infantil y la negligencia.
