SANTO DOMINGO.- En una reciente entrevista para 7 SEGUNDOS, el titular de la secretaría de relaciones internacionales de la Fuerza del Pueblo, Manolo Pichardo, analizó la situación de las relaciones internacionales de la República Dominicana, afirmando que el país ha perdido su liderazgo en la escena mundial.
Argumenta que este declive se debe a la falta de una política exterior propia y activa por parte del actual gobierno, analizando el manejo de otros gobiernos en la historia de la república dominicana, asegura que es muy evidente.
Un vistazo al pasado
- El aislamiento de Balaguer: Pichardo señala que durante el gobierno de Joaquín Balaguer, la política exterior dominicana se caracterizó por su «insularidad». El país se mantuvo aislado y poco conocido, siendo Haití el referente inmediato cuando se mencionaba la isla de La Española.
- La apertura de Leonel: La situación cambió en 1996, con la llegada de Leonel Fernández al poder. Según Pichardo, Fernández «abrió el país al mundo» y le dio a la República Dominicana una participación activa en los organismos internacionales, lo que le otorgó «visibilidad y liderazgo regional».
- El estancamiento: Este impulso se vio afectado durante el gobierno de Hipólito Mejía y, aunque se retomó con el regreso de Fernández en 2004, perdió dinamismo con Danilo Medina.
El gobierno actual
Pichardo es enfático al afirmar que, bajo el gobierno del PRM, la República Dominicana ha perdido su presencia activa en los organismos internacionales. Su principal argumento es que el país carece de una «política exterior propia» y se limita a adherirse a la de otros países, lo que le ha restado visibilidad y liderazgo en la arena mundial.
La Cumbre de las Américas, un reflejo de la situación
El análisis de Pichardo cobra especial relevancia en el contexto de la Cumbre de las Américas. Su crítica a la falta de una política exterior propia por parte del gobierno dominicano plantea interrogantes sobre el papel del país en eventos internacionales de esta envergadura y su capacidad para influir en las decisiones regionales.
Según Pichardo, la política exterior dominicana en el escenario global ha disminuido considerablemente y advierte sobre la necesidad de una política exterior activa y propia que permita a la República Dominicana recuperar el liderazgo y la visibilidad que, según él, ha perdido.
