El primer ministro finlandés, Petteri Orpo, anunció que el gobierno está preparado para cerrar completamente la frontera con Rusia «en un futuro próximo» si continúa el notable aumento de refugiados que han cruzado desde Rusia en las últimas semanas.
Orpo describió la situación como un «ataque híbrido» por parte de Moscú. A pesar del cierre de siete de los ocho puestos fronterizos en las últimas dos semanas, unos 900 refugiados han llegado a Finlandia desde Rusia en noviembre, treinta veces más de lo habitual.
Orpo advirtió que están dispuestos a cerrar el último cruce fronterizo si es necesario y calificó la actitud de Rusia como una «agresión contra la Unión Europea». Sin embargo, el gobierno enfrenta obstáculos legales antes de poder decretar el cierre total de la frontera, ya que la Cancillería de Justicia impidió previamente la clausura de todos los puestos fronterizos.
