El presidente de Estados Unidos desató una tormenta en redes tras publicar en Truth Social un video satírico que muestra a Barack Obama y Michelle Obama representados como monos. La pieza, cargada de insinuaciones racistas, rápidamente encendió la indignación pública.
El clip forma parte de un montaje propagandístico que revive teorías conspirativas sobre las elecciones de 2020. Líderes demócratas y figuras públicas lo condenaron de inmediato, calificándolo de ofensivo y racista. Desde la Casa Blanca, sin embargo, se restó importancia a las críticas, tachándolas de “indignación falsa”.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la rivalidad histórica entre Trump y Obama, y reabre el debate sobre el papel de la inteligencia artificial y los memes políticos en la comunicación pública estadounidense.
