En un partido cargado de tensión y emociones propias de una serie final, los Toros del Este aseguraron su clasificación al disputar un encuentro épico frente a las Águilas Cibaeñas en el estadio Francisco Micheli. La victoria 8-7 en diez entradas les otorgó el último boleto disponible para la gran final de la pelota invernal dominicana.
El desenlace llegó con las bases llenas y dos outs, cuando Jeimer Candelario recibió un boleto que permitió a Eloy Jiménez anotar la carrera decisiva, desatando la euforia en La Romana.
Con récord de 12-7, los Toros se medirán al Escogido en un enfrentamiento histórico: será la primera vez que ambos conjuntos se encuentren en una final. Para los romanenses, este regreso significa su séptima aparición en una serie por el título desde su fundación en 1983-84 y la primera desde la temporada perfecta de 2020.
El triunfo cobra aún más valor tras años difíciles, en los que el equipo del Este ocupó el último lugar en cuatro campeonatos consecutivos. Ahora, la tierra de los Azucareros celebra un renacer deportivo.
El pitcheo de relevo fue clave: Jean Carlos Mejía lanzó un noveno impecable y Joe Corbett (1-0) se acreditó la victoria con dos entradas de calidad. La derrota recayó en Jean Carlos Henríquez (0-1).
El partido no estuvo exento de polémica. El choque había sido previamente anulado por una violación reglamentaria de las Águilas, quienes alinearon más importados de los permitidos. En esta nueva versión, los Toros tuvieron que remontar en tres ocasiones para finalmente dejar en el terreno a sus rivales.
Errores defensivos, batazos oportunos y la regla del corredor fantasma en extrainnings marcaron un duelo que mantuvo a los fanáticos al borde de sus asientos. Al final, la paciencia de Candelario y la energía de Jiménez sellaron una noche inolvidable para los taurinos.
