Rusia lanzó este jueves una nueva advertencia a Ucrania al asegurar que el país se está quedando sin tiempo para alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin a casi cuatro años de guerra, en medio de una intensificación de los ataques sobre la infraestructura energética ucraniana.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que “la situación se deteriora día a día para el régimen de Kiev” y que el margen de maniobra para tomar decisiones en favor de un acuerdo se está reduciendo, instando al gobierno ucraniano a aceptar las condiciones que plantea Moscú.
Rusia ha rechazado las propuestas occidentales de alto el fuego y ha advertido que, de fracasar la vía diplomática, recurrirá a tomar por la fuerza los territorios que ha declarado como suyos. Las tensiones llegan mientras Kiev enfrenta una grave crisis humanitaria: miles de residentes permanecen sin calefacción debido a una oleada de ataques rusos contra la red eléctrica, con temperaturas bajo cero que agravan la situación en pleno invierno europeo.
La ofensiva rusa se ha fortalecido en los últimos meses, marcando lo que muchos analistas consideran la peor guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, y poniendo aún más presión sobre las negociaciones internacionales.
