El gobierno de Venezuela anunció la distribución en todo el país de carteles con el lema «se busca» dirigidos a siete expresidentes latinoamericanos que han expresado su intención de acompañar al líder opositor Edmundo González Urrutia en su objetivo de jurar como mandatario este 10 de enero.

La campaña, que será desplegada en ciudades y puntos clave de Venezuela, tiene como objetivo visibilizar la presencia de estos exmandatarios en un acto considerado por las autoridades como ilegal y de incitación a la desestabilización. Según el gobierno, estos expresidentes estarían respaldando un intento de usurpación del poder en un contexto de tensiones políticas internas y crisis institucional.

Los carteles, además de mostrar los rostros de los siete exjefes de Estado, contienen mensajes acusatorios y advertencias a la ciudadanía sobre las implicaciones de apoyar un movimiento que, según el gobierno venezolano, va en contra de la democracia y la soberanía nacional.

La iniciativa ha generado reacciones divididas en el ámbito internacional, con defensores de la democracia y los derechos humanos señalando que se trata de un nuevo paso en la persecución política contra opositores, mientras que simpatizantes del oficialismo defienden la medida como una respuesta legítima a lo que consideran una injerencia extranjera en los asuntos internos del país.

El presidente Nicolás Maduro, quien permanece en el poder, advirtió que no permitirá lo que calificó como una «intromisión» en los procesos políticos internos de Venezuela y reiteró que el acto de juramentación de González Urrutia es un acto ilegal y contrario al orden constitucional.

Por su parte, los expresidentes involucrados no han emitido comentarios oficiales al respecto, aunque algunos sectores de la oposición en América Latina han expresado su apoyo a la causa del líder antichavista.