El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a plantear la posibilidad de que Venezuela pase a formar parte de territorio estadounidense, al sugerir que el país sudamericano podría convertirse en el estado número 51 y elegir un gobernador en lugar de un presidente.

La declaración fue realizada durante un mitin en Corpus Christi, Texas, donde el mandatario se refirió a la relación de su administración con Venezuela y a los acuerdos relacionados con el petróleo.

«Hagámoslo el estado 51 y, en vez de un presidente, celebraremos una elección a gobernador», expresó Trump ante sus seguidores, al insistir en la posibilidad de que la nación sudamericana se integre a Estados Unidos.

El gobernante también afirmó que Venezuela podría convertirse en un país próspero y señaló que las relaciones entre ambas naciones han mejorado, en medio de los acuerdos petroleros que su administración ha destacado durante sus actividades políticas.

Sin embargo, sus declaraciones constituyen un planteamiento expresado durante un acto político y no el anuncio de un proceso formal para incorporar a Venezuela a Estados Unidos.

Las afirmaciones se producen en un contexto de creciente atención a la relación entre Washington y Caracas, especialmente por el control y la comercialización del petróleo venezolano.