En un contexto marcado por la tensión internacional derivada del conflicto en Medio Oriente y los recientes daños ocasionados por las lluvias en distintas zonas del país, el Congreso Nacional se prepara esta semana para conocer dos nuevos contratos de financiamiento que suman un total de 600 millones de dólares.
Las propuestas, remitidas por el Poder Ejecutivo, han reavivado el debate político en torno al endeudamiento público, con sectores de la oposición cuestionando la oportunidad de aprobar nuevos préstamos en medio de presiones económicas y reclamos de austeridad.
De acuerdo con los documentos depositados en la Cámara de Diputados, uno de los contratos asciende a 400 millones de dólares, destinados a la Fase III del Programa Integral de Agua Potable, Saneamiento Universal y Reúso en la zona de Punta Cana–Bávaro, a ser ejecutado por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA).
El segundo préstamo, por 200 millones de dólares, está orientado a financiar programas vinculados a políticas de acción climática en la República Dominicana, en coordinación con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
