El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció que su país podría haber ido demasiado lejos en los ataques contra los dirigentes iraníes, al admitir que Washington enfrenta dificultades para identificar con quién negociar en medio del conflicto con Teherán.
“Puede que hayamos ido demasiado lejos con los dirigentes, porque ya no sabemos con quién demonios estamos tratando”, expresó Trump durante un mitin político celebrado el lunes en Youngstown, Ohio.
El mandatario insistió en que su administración tiene problemas para determinar quiénes pueden representar a Irán en eventuales conversaciones para alcanzar un acuerdo.
“Nos está costando mucho averiguar con quién demonios tenemos que negociar, para ser sincero. Creo que hemos ido demasiado lejos”, agregó, según declaraciones difundidas por medios internacionales.
Trump también afirmó que nadie quiere asumir la presidencia iraní, en referencia a las dificultades que, según él, enfrenta el país para definir su liderazgo en medio de la guerra. Sin embargo, Masoud Pezeshkian continúa siendo el presidente de Irán, cargo que ocupa desde julio de 2024.
Pese a reconocer las complicaciones para avanzar en las negociaciones, el gobernante estadounidense reiteró que su país no permitirá que Irán obtenga armas nucleares y volvió a destacar los daños que, según sus afirmaciones, las operaciones militares han causado a las capacidades aéreas y navales iraníes.
Las declaraciones se producen en medio de las tensiones entre Washington y Teherán y de las dificultades para encontrar una salida diplomática al conflicto, mientras persisten los riesgos para la seguridad marítima en la región del golfo Pérsico.
