El caso de la adolescente de 14 años encontrada muerta en una casa de acogida bajo la tutela del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) continúa generando conmoción y nuevas revelaciones.

De acuerdo con el expediente del Ministerio Público, una de las compañeras de habitación relató que fingió estar dormida durante la madrugada por temor a correr la misma suerte que la víctima. La menor declaró que observó movimientos extraños y prefirió no intervenir, convencida de que su vida también podía estar en peligro.

El documento judicial recoge que la testigo describió cómo otras adolescentes habrían actuado en conjunto para someter a la víctima, vendándole los ojos y utilizando una sábana para asfixiarla. Posteriormente, según su versión, intentaron simular una caída desde un camarote para encubrir lo ocurrido.

Las investigaciones señalan que el hecho habría sido planificado previamente por las menores involucradas. Actualmente, tres adolescentes permanecen bajo medida cautelar de 30 días en un Centro de Atención Integral para Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal (Caipaclp), mientras las autoridades profundizan en las circunstancias del caso.