Los partidos tradicionales de El Salvador, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), oficializaron este domingo a sus candidatos presidenciales para las elecciones previstas para febrero de 2027, en las que buscarán disputar la Presidencia al actual mandatario, Nayib Bukele.
Arena eligió a la exdiputada Mayteé Iraheta, mientras que el FMLN apostó por el dirigente sindical Rafael Aguirre. Ambos iniciarán la campaña con el reto de enfrentar a un presidente que mantiene altos niveles de popularidad, impulsados principalmente por su estrategia de seguridad contra las pandillas.
Hace dos semanas, Bukele fue proclamado como candidato por el partido Nuevas Ideas para buscar un tercer mandato consecutivo, con el que permanecería en el poder hasta 2033.
Aunque su política de seguridad ha recibido amplio respaldo dentro del país, también ha generado críticas de organizaciones internacionales de derechos humanos. Entre ellas, Amnistía Internacional, que ha cuestionado el estado de excepción vigente y denunciado presuntas violaciones a los derechos fundamentales durante su implementación.
Durante su presentación, Iraheta afirmó que, de resultar electa, mantendría los avances en materia de seguridad, pero aseguró que su gestión estaría orientada a beneficiar a toda la población. Por su parte, Aguirre planteó la necesidad de impulsar un diálogo nacional como parte de su propuesta de gobierno.
Bukele llegó al poder en 2019, poniendo fin a tres décadas de alternancia entre Arena y el FMLN, partidos que dominaron la política salvadoreña desde el fin de la guerra civil. Ahora buscará extender su permanencia en la Presidencia en medio de un escenario marcado por el respaldo de sus seguidores y las críticas de sus detractores, quienes cuestionan la concentración de poder y los efectos del régimen de excepción.
