El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, evitó establecer una fecha definitiva para la celebración de elecciones presidenciales en Venezuela y tampoco aseguró que los comicios se realicen antes de enero de 2029, cuando concluirá el actual mandato de Donald Trump.

En una entrevista concedida a The New York Times en la Casa Blanca, el funcionario señaló que el escenario ideal sería que los venezolanos acudieran a las urnas en 2027. Sin embargo, advirtió que antes deben concretarse cambios importantes en las instituciones del país para establecer las condiciones necesarias para una elección.

Entre las prioridades mencionó la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la designación de nuevos integrantes del Consejo Nacional Electoral (CNE) y una reforma de los organismos de seguridad. Según explicó, las conversaciones impulsadas por Washington entre representantes del Gobierno interino y sectores de la oposición buscan avanzar en esos asuntos.

Rubio manifestó que espera que las negociaciones permitan reformar el máximo tribunal para mediados de diciembre. También adelantó que los participantes en el diálogo tienen previsto reunirse la próxima semana para discutir la designación de nuevas autoridades electorales.

Otro de los obstáculos identificados por el jefe de la diplomacia estadounidense es la situación financiera venezolana. La deuda del país supera los 200,000 millones de dólares, una carga que, según Rubio, dificulta la recuperación económica y limita la llegada de inversiones.

El funcionario también destacó la importancia de contar con el respaldo de las fuerzas de seguridad para garantizar la estabilidad de cualquier futura administración. En ese contexto, el periódico estadounidense señaló que varios altos oficiales militares venezolanos han manifestado que no aceptarían un Gobierno encabezado por la dirigente opositora María Corina Machado.

Rubio sostuvo que ningún Gobierno puede ejercer sus funciones sin el apoyo de los organismos encargados de la seguridad, por lo que consideró necesario abordar ese aspecto antes de avanzar hacia una nueva etapa política.