Un aguacero interrumpió momentáneamente una ceremonia militar encabezada por el rey Carlos III y la reina Camila durante las actividades conmemorativas del 45 aniversario de la independencia de Antigua y Barbuda, provocando una inesperada reacción de los monarcas británicos.
El incidente ocurrió este domingo en el estadio Sir Vivian Richards, donde se desarrollaba el desfile anual con la participación de diferentes unidades militares y cuerpos uniformados.
En medio de la actividad, una intensa lluvia sorprendió a los asistentes. La reina Camila recibió rápidamente un paraguas transparente y se dirigió hacia una zona cubierta para protegerse del agua, mientras Carlos III permaneció expuesto al aguacero.
Las imágenes del momento muestran al monarca levantando los brazos y haciendo gestos a sus asistentes mientras esperaba que le facilitaran un paraguas. «¿Dónde está mi paraguas?» habría preguntado durante el episodio.
Minutos después, uno de sus colaboradores le entregó la protección y el rey retomó su participación en el acto. Con el paraguas en mano, se trasladó a inspeccionar a los integrantes de las fuerzas militares que formaban parte del desfile.
La lluvia se prolongó durante aproximadamente cinco minutos y luego dio paso a mejores condiciones meteorológicas, lo que permitió continuar con el programa previsto. A su regreso a la tribuna, Carlos III fue recibido con aplausos por parte de los presentes.
Posteriormente, el monarca tomó con humor lo ocurrido y comentó al primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, que la lluvia había sido tan intensa que parecía que le crecerían berros en el pantalón.
La visita de los reyes británicos a Antigua y Barbuda forma parte de una gira por el Caribe que coincide con la celebración de la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth.
