Una operación de rescate permitió localizar y sacar con vida este viernes a varios supervivientes que permanecían atrapados dentro de un túnel de una instalación hidroeléctrica, luego de la riada que azotó el norte de Nepal.
El operativo fue encabezado por efectivos del Ejército nepalí, quienes tuvieron que avanzar entre grandes cantidades de lodo y escombros para llegar hasta las personas atrapadas.
Imágenes difundidas por las fuerzas armadas muestran la complejidad de la intervención. Algunos rescatistas tuvieron que desplazarse prácticamente arrastrándose hasta el interior del conducto antes de alcanzar a los supervivientes.
Una vez localizados, varios de los afectados fueron trasladados cargados sobre los hombros de los soldados, mientras que otros fueron sacados mediante maniobras en las que los rescatistas tiraron de sus brazos y piernas para ponerlos a salvo.
Tras abandonar el túnel, los supervivientes fueron atendidos y recibieron agua mientras eran trasladados. Las imágenes muestran a varias de las personas rescatadas visiblemente afectadas por las difíciles condiciones que soportaron dentro del conducto.
Las operaciones enfrentan nuevos riesgos
Los equipos de emergencia continúan trabajando en diferentes puntos de la zona afectada, aunque las labores se han complicado debido a las condiciones del terreno y al riesgo provocado por la acumulación de rocas y escombros.
Una de las principales preocupaciones es un lago que se habría formado como consecuencia del bloqueo producido por los materiales arrastrados por la riada. La posibilidad de que esta masa de agua se desborde obligó a China a suspender temporalmente algunas operaciones en determinados sectores.
La emergencia afecta a una zona del norte de Nepal cercana a la frontera con China y a la región autónoma del Tíbet, donde las autoridades mantienen desplegados equipos de rescate para localizar a quienes continúan desaparecidos.
Más de 540 muertos
La dimensión de la tragedia continúa aumentando. Nepal informó este viernes que ya había recuperado 538 cadáveres, mientras que las autoridades chinas contabilizaron otros cinco fallecidos.
Con estas cifras, el número total de muertos asciende a 543, aunque el balance podría seguir aumentando debido a que todavía permanecen desaparecidas cientos de personas.
Los equipos de emergencia mantienen la búsqueda pese a las dificultades y al riesgo de nuevos deslizamientos, mientras familiares y comunidades afectadas esperan información sobre el paradero de sus seres queridos.
