OPINIÓN, ANDRÉS A. AYBAR BÁEZ, para 7 SEGUNDOS.- En la era digital, las redes sociales son un poder que puede transformar narrativas, influir en decisiones y abrir espacios que antes estaban reservados solo a medios tradicionales. Pero este poder viene acompañado de una responsabilidad que no se puede ignorar.

No hay que caer en improperios ni en ataques personales que den excusas a los políticos o a cualquier autoridad para restringir la libertad de expresión. El mensaje puede ser contundente sin perder altura; la fuerza está en la credibilidad, no en el insulto.

La disciplina en el lenguaje, la creatividad en la forma y la prudencia en el fondo son herramientas clave para consolidar el papel de las redes en este proceso de transición entre lo tradicional y lo digital. Es un momento histórico para afianzar su lugar, pero también para evitar ser neutralizados.

La libertad de prensa se construye con educación, respeto y consistencia. Los planteamientos sólidos merecen ser escuchados, y la forma en que se presentan puede marcar la diferencia entre ser una voz respetada o ser cuestionados.

En este nuevo escenario, los creadores deben recordar: la mejor defensa es la calidad del contenido, y la mejor arma, la credibilidad.