La situación de la educación pública de la Republica Dominicana sigue siendo alarmante, con resultados poco alentadores y eficientes a pesar de las inversiones significativas en mejorar las condiciones para docentes y estudiantes.

Durante un anuncio reciente del XXVIII Congreso Internacional de Educación Aprendo 2024, patrocinado por el Banco Popular y Educa (Acción Empresarial por la Educación), que se celebrará el 22 y 23 de este mes en Santo Domingo bajo el lema “Aprendo: La transformación posible”, se presentaron cifras preocupantes. Una encuesta reveló que el 63% de los consultados consideran que la educación pública es decididamente mala, solo un 3% la valora como buena, y un 31% la califica como regular. Esto significa que el 94% de los encuestados tienen una opinión negativa de la educación pública.

Este panorama es desalentador, especialmente después de más de una década de asignar el 4% del PIB a la educación preuniversitaria. Los resultados de nuestros estudiantes en pruebas nacionales, regionales y globales aún no alcanzan los objetivos esperados.

El problema se agrava con un gremio magisterial que actúa más como una corporación que paraliza las clases en cualquier momento para reclamar sus derechos, lo que provoca interrupciones constante en el sistema educativo público.

Otro dato alarmante es la cantidad de recursos que se pierden con cada día improductivo, incluidos los desayunos y meriendas que se desperdician al no haber alumnos para consumirlos.

Sin embargo, hay una luz de esperanza. En la presentación de Educación Aprendo 2024 se destacó una experiencia piloto en 155 centros educativos públicos seleccionados aleatoriamente, cuyos resultados en Lengua Española, Matemáticas y Ciencias fueron considerados alentadores.

Finalmente, esperamos que este congreso, respaldado por el Banco Popular y Educa, genere resultados positivos y duraderos. La seriedad, prestigio y profundo conocimiento de la realidad educativa de los organizadores nos da esperanza de que se puedan lograr mejoras significativas para los estudiantes de las escuelas públicas, especialmente aquellos de sectores vulnerables.