La historia de Punch, un macaco japonés nacido el 26 de julio de 2025 en el zoológico de Ichikawa, sigue conmoviendo al mundo. Rechazado por su madre desde el primer instante de vida, el pequeño sobrevivió gracias a la intervención de los cuidadores, quienes lo alimentaron a mano y le dieron un peluche de orangután como sustituto emocional. Ese muñeco se convirtió en su refugio, acompañándolo en cada paso.

Punch ha intentado integrarse en su grupo de macacos, pero el proceso no ha sido sencillo. Un reciente video viral, grabado el 19 de febrero, lo muestra acercándose a otra cría y siendo arrastrado por un adulto, lo que generó indignación en redes sociales. Sin embargo, los especialistas explicaron que se trató de un comportamiento social propio de la especie y no de un acto de violencia.

El zoológico aclaró que Punch ha sido «regañado» en otras ocasiones y que estas interacciones forman parte de su aprendizaje. Tras el episodio, el pequeño corrió hacia su inseparable peluche, pero poco después volvió a interactuar con el grupo, demostrando que su proceso de integración continúa y que no hubo consecuencias graves.

Mientras miles de usuarios siguen atentos a cada movimiento del mono más famoso de Japón, Punch continúa creciendo bajo cuidados especiales. Su historia, marcada por el rechazo y la ternura, se ha convertido en un símbolo de resistencia y esperanza, recordando que incluso en la adversidad siempre hay una oportunidad para volver a intentarlo.