OPINIÓN, ANDRÉS A. AYBAR BÁEZ, para 7 SEGUNDOS.- Hice mi tesis de grado de abogado sobre los presos preventivos en la República Dominicana, convencido de que la privación de libertad sin condena debía ser la excepción y no la norma. Confiaba en que con el paso del tiempo los indicadores mejorarían. Sin embargo, dos décadas después, la realidad es aún más desalentadora: los porcentajes han empeorado.
Este lunes 28 de julio, en el programa El Telematutino 11, el Dr. Rodolfo Valentín Santos, director de la Oficina Nacional de la Defensa Pública, ofreció cifras inquietantes sobre el sistema penitenciario dominicano. Más del 60% de los internos en nuestras cárceles son preventivos, es decir, no han sido juzgados ni condenados. Están allí, esperando. ¿Esperando qué? ¿Una audiencia? ¿Un fiscal? ¿Un abogado? ¿Justicia?
En paralelo, desde otros canales oficiales se difunden mensajes de supuesto progreso: que el sistema ha comenzado a “recuperarse”, que las cárceles han mejorado, que los procesos son más ágiles. Pero el testimonio y los datos del Dr. Valentín contradicen tajantemente esa narrativa. Esta divergencia de criterios entre dos sectores fundamentales del sistema judicial —el Ministerio Público y la Defensa Pública— es inconcebible. No se trata de matices, sino de realidades opuestas.
La pregunta es urgente: ¿quién tiene la razón? Porque de esa respuesta depende la libertad —literal— de miles de dominicanos pobres, excluidos, olvidados por un sistema que presume de modernidad, pero sigue actuando con patrones del pasado.
El Dr. Rodolfo Valentín Santos ha demostrado valentía, conocimiento y compromiso con los derechos humanos. Es una de las voces más lúcidas del sistema judicial dominicano. Si de verdad queremos un Ministerio de Justicia que sirva de contrapeso real al Ministerio Público —que judicializa más del 93% de los casos, en un desequilibrio institucional escandaloso—, él sería una elección ejemplar.
Estados Unidos, que presume de su justicia garantista, presenta cifras inversas: solo el 7% de los casos llegan a judicialización. ¿Qué estamos haciendo mal en la República Dominicana? ¿Por qué aquí se sigue procesando en masa, sin pruebas, sin defensa, y con prisión preventiva como regla?
Ha llegado la hora de reconocer y premiar los valores reales del sistema. Los que defienden, los que se atreven a decir la verdad, los que están del lado de la Constitución y del debido proceso. El Dr. Rodolfo Valentín Santos no solo merece ser escuchado. Merece ser considerado para liderar el cambio.
