El famoso rapero Jay-Z, cuyo verdadero nombre es Shawn Carter, se encuentra en el centro de una disputa jurídica tras una demanda civil interpuesta en su contra. Aunque hasta ahora no se ha comprobado su vinculación con las imputaciones, una demanda anónima presentada ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York lo acusa de ser cómplice del también rapero Sean John Combs, conocido como «Diddy», en la violación de una menor de 13 años.

Como reacción a estas denuncias, Jay-Z ha hecho hincapié en que esto parece ser un intento de coacción en busca de un pacto económico.

En su declaración, Carter cuestionó explícitamente a los imputados sobre por qué no interponen una denuncia penal en vez de una civil, destacando la falta de acusaciones criminales en su contra. «Estas alegaciones son tan atroces que los insto a presentar una denuncia penal, ¡no una civil!», declaró el artista.

El rapero ha preservado su inocencia y ha manifestado su inquietud principalmente por el efecto que estas acusaciones civiles causan en su familia, en particular en sus hijos. Mientras tanto, sigue realizando sus actividades cotidianas, dado que no hay ninguna investigación delictiva en su contra ni limitaciones legales en sus desplazamientos.

Esta circunstancia difiere significativamente de la de Sean «Diddy» Combs, quien sí está acusado a nivel federal y actualmente está recluido en Brooklyn a la espera de su juicio previsto para mayo.