La madre del bebé de cuatro meses fallecido en una guardería de San Isidro, Santo Domingo Este, exige respuestas y una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon la muerte de su hijo.

La mujer relató que dejó al pequeño Taylor Dairen Reynoso en el centro infantil a las 6:30 de la mañana, en buen estado de salud, antes de dirigirse a su trabajo. A las 9:38 a.m. se comunicó con la guardería y le informaron que el niño había tomado leche y se encontraba dormido.

Sin embargo, a las 11:44 a.m. recibió una llamada en la que le notificaron que el bebé había presentado complicaciones respiratorias y que había sido trasladado de emergencia. Al llegar al lugar, asegura que su hijo ya no tenía signos vitales.

La versión inicial ofrecida por el centro apuntaba a una posible asfixia, pero la madre sostiene que no observó señales que confirmaran esa explicación. Además, denuncia que las grabaciones de las cámaras de seguridad aún no han sido entregadas, pese a que se les prometió acceso. La familia insiste en que se esclarezcan los hechos y se determinen responsabilidades.