La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) advirtió este viernes que casi 1,47 millones de personas han sido desplazadas internamente debido a la violencia de las pandillas, una cifra que representa el 12% de la población del país caribeño.

El organismo de la ONU alertó que los ataques armados ya no se concentran en zonas críticas, sino que se han expandido hacia comunidades que antes eran consideradas seguras. Más de la mitad de los desplazados son mujeres y niños, lo que agrava la vulnerabilidad de la población.

Gregoire Goodstein, jefe de misión de la OIM en Haití, explicó desde Ginebra que la simultaneidad de factores —violencia, inseguridad alimentaria, desplazamientos masivos, retornos forzados y riesgos climáticos— está llevando al país a un punto de quiebre. Además, advirtió que las limitaciones de financiamiento podrían dejar a la agencia sin capacidad de respuesta más allá de octubre.

La situación se complica aún más con el inicio de la temporada de huracanes en el Atlántico, que se extenderá hasta noviembre, lo que podría aumentar el sufrimiento de miles de familias que ya han perdido sus hogares.