Durante el verano, no solo aumentan las temperaturas ambientales, sino también el deseo sexual, según una encuesta realizada por Gleeden, plataforma europea de encuentros extraconyugales enfocada en mujeres. El 84% de sus usuarios reportó un incremento del deseo sexual durante esta estación, mientras que un 68% aseguró que dicho aumento es considerable.

Silvia Rúbies, portavoz de Gleeden para Latinoamérica y España, señaló que los factores que más estimulan la infidelidad en verano son “la sensación de libertad temporal (28%), tener más tiempo libre (27%) y la exposición corporal por el uso de ropa ligera (25%)”. Además, indicó que entre julio y agosto el uso de la plataforma crece entre un 20% y 30%.

Oportunidad y evasión

Rúbies explicó que muchas infidelidades veraniegas están motivadas por la oportunidad y la búsqueda de evasión: “El 65% de los encuestados reconoció haber sido infiel durante unas vacaciones de verano. Un 52% lo hizo aún estando de vacaciones con su familia, mientras que un 23% aprovechó la ausencia de su familia por unos días”.

Influencia del contexto vacacional

Lydia Parrilla, psicóloga experta en sexualidad y colaboradora de Gleeden, explicó que “el contexto vacacional contribuye a romper la rutina, lo cual activa el deseo sexual. Hay menos obligaciones, un ambiente más lúdico y mayor interacción social”. Según Parrilla, también intervienen factores como la estimulación visual, el olor corporal incrementado por el calor y el uso de perfumes, lo cual “genera un entorno propicio para el deseo”.

Precauciones con el móvil

Durante el verano, quienes mantienen relaciones extraconyugales suelen tomar mayores precauciones para ocultar sus comunicaciones. “Se evita dejar el teléfono al alcance de la familia, se oscurece la pantalla o se cambia el nombre de la persona implicada por uno que no levante sospechas”, explicó Parrilla. Añadió que muchas infidelidades se descubren precisamente a través del teléfono móvil.

Aventuras que perduran

La psicóloga aclaró que no todas las infidelidades veraniegas terminan con la estación. “Muchas relaciones continúan a través de plataformas digitales. Algunas se extinguen cuando una de las partes pierde interés, pero otras se mantienen por necesidades afectivas no resueltas”.

Parrilla señaló que existen distintos perfiles psicológicos entre quienes sostienen relaciones no monógamas. “Algunos buscan únicamente la emoción de seducir, mientras que otros necesitan un vínculo adicional más duradero”.

Concluyó que “salir de la rutina laboral impulsa a muchas personas a abrirse a nuevas experiencias, al punto de que algunos repiten patrones de infidelidad cada verano”.

Con información de EFE