El trágico accidente ferroviario ocurrido el domingo en el sur del país ha dejado hasta el momento 41 víctimas mortales, según confirmaron fuentes oficiales. La última persona fallecida fue encontrada bajo los restos del tren Iryo, cuyos vagones descarrilaron tras impactar contra la cabecera de un convoy de Alvia.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó que aún permanecen tres cuerpos atrapados entre los restos del Alvia, los cuales se espera sean recuperados en las próximas horas.
Por su parte, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, advirtió que las causas del siniestro tardarán días en esclarecerse, aunque descartó que se debiera a un exceso de velocidad o a un error humano.
Durante toda la noche, los equipos de rescate trabajaron en la zona del accidente, instalando una grúa de gran tamaño para levantar los vagones siniestrados. En paralelo, 39 personas continúan hospitalizadas, de las cuales 13, incluido un menor, permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
El choque se produjo en el municipio de Adamuz (Córdoba) y las primeras investigaciones apuntan a la rotura de un tramo de la vía, aunque aún no se ha determinado si fue la causa o la consecuencia del descarrilamiento. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se encuentra recopilando datos y ha advertido que cualquier hipótesis en este momento sería mera especulación.
