Un estudio de la American Cancer Society (ACS) advierte que los casos de carcinoma lobulillar invasivo (ILC), un tipo de cáncer de mama menos común pero altamente letal, están aumentando en Estados Unidos a un ritmo tres veces mayor que el de otros tipos de la enfermedad.
Entre 2012 y 2021, los diagnósticos de ILC crecieron a un promedio anual de 2.8 % entre mujeres mayores de 50 años y 2.9 % en las menores de esa edad, mientras que el resto de los cánceres de mama apenas subió 0.8 %. El incremento fue aún más pronunciado entre 2016 y 2021, con una media anual de 3.4 %.
El estudio identifica como principales causas del aumento los factores hormonales y de estilo de vida, más que la genética. Las tasas más altas de crecimiento se registraron en mujeres asiático-estadounidenses y del Pacífico (AAPI), con un alza anual de 4.4 %, aunque las mujeres blancas siguen encabezando la incidencia general con 15 casos por cada 100,000 mujeres.
El carcinoma lobulillar representa cerca del 10 % de los cánceres de mama y se caracteriza por un patrón de crecimiento disperso, lo que dificulta su detección temprana. “Su comportamiento biológico único hace que el diagnóstico y tratamiento sean más complejos”, explicó Angela Giaquinto, autora principal del estudio.
Análisis de los datos
Los investigadores analizaron datos nacionales comparando los casos de ILC con otros tipos de cáncer de mama, y hallaron que, aunque ambos tienen una tasa de supervivencia similar a cinco años, el pronóstico a diez años es peor para el lobulillar. En su fase metastásica, solo 12.1 % de las pacientes sobreviven diez años, frente al 19.6 % en el carcinoma ductal, la forma más común.
La coautora Rebecca Siegel señaló que este cáncer “ha sido poco estudiado por su aparente buen pronóstico inicial, pero a largo plazo las pacientes con enfermedad metastásica tienen la mitad de probabilidad de sobrevivir”.
El incremento de casos es uniforme en todos los grupos etarios, lo que sorprende a los investigadores, ya que otros tipos de cáncer de mama suelen mostrar mayor variación por edad. Entre los factores de riesgo identificados se encuentran el sobrepeso, una menor cantidad de embarazos, el retraso en la maternidad, la menopausia tardía y un mayor consumo de alcohol, todos relacionados con una exposición prolongada al estrógeno, la principal hormona femenina.
Uso de terapias hormonales
Los expertos también vinculan la tendencia con el uso pasado de terapias hormonales en la menopausia, ya que los casos de ILC disminuyeron cuando se redujo su consumo.
El estudio, publicado en la revista Cancer, subraya la necesidad urgente de estrategias de detección y prevención específicas para este subtipo. “Los índices de supervivencia más allá de siete años son significativamente menores. Es vital priorizar la investigación sobre el carcinoma lobulillar invasivo”, sostuvo Giaquinto.
Los autores concluyen que la biología particular del ILC, su menor respuesta a la quimioterapia y su tendencia a propagarse a órganos inusuales requieren atención clínica diferenciada. “Necesitamos más estudios genéticos y ensayos clínicos para mejorar los resultados de las mujeres afectadas”, finalizó Siegel.
📘 Fuente: American Cancer Society, revista científica Cancer (2025).
