Una nueva denuncia se suma al caso de la discoteca Jet Set, luego de que los abogados de la familia de Johanna Rodríguez, fallecida junto a su esposo Eduardo Grullón, presentarán una querella contra los propietarios del establecimiento por la tragedia que dejó al menos 236 muertos y varios heridos.

De acuerdo con las fuentes oficiales, la acción legal fue interpuesta contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, con el objetivo de que el caso sea calificado como homicidio voluntario, en lugar de homicidio involuntario, como ha planteado el Ministerio Público.

Los representantes legales del padre de la víctima alegan que los imputados autorizaron trabajos en la estructura del local sin los estudios ni el personal adecuado, lo que habría incidido en el colapso del techo.

Además, sostienen que el establecimiento continuó operando pese a señales de deterioro y advertencias previas, lo que según indican refuerza la responsabilidad penal de los acusados en este hecho ocurrido durante una actividad multitudinaria.