Ocho meses han transcurrido desde que Brianna Genao desapareció y, hasta ahora, la incertidumbre continúa marcando la vida de su familia. La niña, de apenas tres años, no regresó a casa ni pudo comenzar el nuevo año escolar, mientras su madre, Yessica González, mantiene abierta la búsqueda y reclama que el caso permanezca en la agenda de las autoridades.
La desaparición ocurrió el 31 de diciembre de 2025. Desde entonces, organismos dominicanos y equipos especializados, con apoyo del FBI, participaron en jornadas de búsqueda por tierra y aire en distintos puntos de la zona, sin que hasta el momento haya sido localizado el cuerpo de la menor ni aparezcan pistas que permitan establecer con certeza dónde se encuentra.
En las primeras etapas de la investigación fueron detenidos dos tíos de Brianna. Uno de ellos, identificado como Rafael Reyes Núñez Rosario, hermano de Jessica, habría admitido haber abusado de la niña y posteriormente enterrado su cuerpo, aunque sostuvo que “no se acuerda en qué lugar depositó los restos”. Más adelante, ante medios de comunicación, negó que esa hubiera sido su versión.
Los familiares fueron liberados posteriormente, situación que provocó indignación entre los allegados de la menor. Para Braulio González, abuelo de Brianna, esa decisión representó una libertad “injusta”, mientras la familia continúa sin conocer qué ocurrió realmente con la niña.
La alerta amarilla emitida por Interpol tampoco ha permitido, hasta este momento, obtener información que conduzca a su localización. La ausencia de Brianna se mantiene presente dentro de su hogar, donde su madre conserva su ropa, sus juguetes y otras pertenencias, aferrándose a la esperanza de volver a verla.
“Aunque muchos digan que publicar no sirve de nada, yo no voy a rendirme. Si este es el único medio que tengo para buscarte, lo usaré una y otra vez hasta encontrarte. Nunca dejaré de buscarte, mi niña. Tu mami sigue aquí, esperándote y luchando por ti cada día”.
Mientras los días se convierten en meses, la incertidumbre permanece en la familia de Brianna. Su madre continúa esperando su regreso, con sus pertenencias guardadas y una esperanza que, pese al tiempo transcurrido, se niega a desaparecer.
