El relato de un rescatista en La Guaira reveló la valentía de una niña de 11 años que, atrapada junto a su familia bajo los escombros de un edificio colapsado por el doblete sísmico del pasado 24 de junio en Venezuela, se convirtió en guía de la misión de salvamento.
Los equipos de emergencia lograron escuchar su voz gracias a dispositivos de detección acústica. En medio del silencio absoluto, la menor orientaba a los socorristas desde el quinto piso, mientras ellos trabajaban desde el nivel 11, retirando cuidadosamente los bloques de concreto para evitar más riesgos.
La niña describía cada avance y alentaba a los rescatistas hasta que finalmente lograron liberar a su hermano Moisés, quien fue puesto a salvo. Sin embargo, ella permaneció atrapada. En un momento relató que podía ver la mano de los socorristas, pero poco después dejó de responder. Falleció antes de que pudieran rescatarla, dejando un testimonio que conmovió profundamente a quienes participaron en la operación.
