Un nuevo estudio advierte que el consumo prolongado de suplementos de melatonina podría estar asociado con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca y mortalidad. La investigación, basada en el seguimiento de 130,000 adultos con insomnio durante cinco años, encontró que quienes tomaron melatonina por más de un año tenían un 90 % más de probabilidades de desarrollar insuficiencia cardíaca, además de un aumento significativo en hospitalizaciones y muertes por cualquier causa.

Aunque los resultados no establecen una relación causa-efecto, los autores subrayan la necesidad de examinar más a fondo la seguridad cardiovascular de estos suplementos. El estudio será presentado en la reunión anual de la Asociación Americana del Corazón, del 7 al 10 de noviembre en Nueva Orleans.

La melatonina, hormona natural producida por la glándula pineal, regula el ciclo de sueño-vigilia. Su versión sintética se comercializa ampliamente sin receta médica para tratar el insomnio o el jet lag. En países como Estados Unidos y España, su venta no está regulada, lo que provoca variaciones en la pureza y potencia de las marcas.

Metodología y otros hallazgos

Los investigadores, utilizando la red internacional TriNetX, compararon a los pacientes que consumieron melatonina por más de un año con quienes nunca la tomaron, excluyendo a personas con antecedentes de insuficiencia cardíaca o que usaran otros somníferos.

Los hallazgos mostraron que los usuarios de melatonina tenían casi 3.5 veces más probabilidades de ser hospitalizados por insuficiencia cardíaca (19 % frente a 6.6 %) y casi el doble de riesgo de morir por cualquier causa (7.8 % frente a 4.3 %) en un periodo de cinco años.

“Los suplementos de melatonina se consideran generalmente una opción segura y natural para mejorar el sueño, por lo que fue sorprendente observar un aumento tan constante y significativo de los problemas de salud graves, incluso después de equilibrar otros factores de riesgo”, explicó el autor principal del estudio, el doctor Ekenedilichukwu Nnadi, jefe de residentes de medicina interna en SUNY Downstate/Kings County Primary Care en Brooklyn, Nueva York.

El especialista recalcó que, aunque la melatonina puede ser útil en casos específicos, su consumo prolongado y sin supervisión médica podría tener efectos adversos aún no completamente comprendidos.

Los investigadores coincidieron en que los hallazgos deben tomarse con cautela, ya que el estudio no ha sido revisado por pares ni publicado en una revista científica. Sin embargo, enfatizaron la urgencia de realizar investigaciones adicionales que evalúen la seguridad a largo plazo de la melatonina, especialmente entre los millones de personas que la consumen de forma habitual para mejorar el sueño.