El gobierno de Estados Unidos anunció la reclasificación del cannabis hacia una categoría menos restrictiva, lo que abre la puerta a un mayor uso con fines médicos en todo el país.

La medida fue confirmada por el fiscal general interino, Todd Blanche, quien explicó que la planta pasa a ser considerada una sustancia con bajo o moderado riesgo de generar dependencia física y psicológica.

Según Blanche, esta decisión «amplía el acceso de los pacientes a tratamientos y brinda a los médicos más herramientas para tomar decisiones de salud mejor fundamentadas». Con el nuevo marco regulatorio, se espera que más personas puedan beneficiarse de terapias basadas en cannabis medicinal, siempre bajo supervisión profesional.

La reclasificación representa un cambio significativo en la política de drogas de Estados Unidos y podría impulsar nuevas investigaciones científicas, además de facilitar la integración del cannabis en tratamientos médicos reconocidos.