OPINIÓN, Angélica Castillo, para 7 Segundos Multimedia. – Hablar del sector construcción en República Dominicana sin mencionar la fuerza laboral haitiana es desconocer una parte esencial — y profundamente vulnerable — de la ecuación. Hoy, la falta de soluciones estructurales para regularizar el estatus migratorio de miles de trabajadores haitianos representa no solo un dilema humanitario o legal, sino un riesgo directo para la continuidad operativa del sector.
Gran parte de la obra gris, que constituye la base del desarrollo de cualquier proyecto, descansa sobre manos extranjeras. Pero esas manos, en su mayoría, carecen de documentación. Y en un contexto donde las tensiones migratorias se han agravado por la crisis política en Haití, el país enfrenta una disyuntiva compleja: ¿cómo proteger la legalidad sin poner en jaque la productividad?
El costo de la inacción
Cuando no se resuelve un problema estructural, este termina por explotar en el lugar más vulnerable. En este caso, el riesgo es triple:
- Operacional, por la posible paralización de obras ante redadas, deportaciones o desabastecimiento de mano de obra.
- Reputacional , si se percibe que el sector explota laboralmente a personas en condición irregular.
- Social, por la falta de políticas integrales que aborden con seriedad el tema migratorio desde una perspectiva productiva, no solo punitiva.
Ignorar este tema es, en sí mismo, una declaración. Y no una favorable.
¿Cómo comunicar desde el sector?
Es tiempo de que los desarrolladores, contratistas y gremios levanten la voz no para defender lo indefendible, sino para proponer soluciones reales. Algunas líneas estratégicas podrían ser:
- Reconocer el problema sin eufemismos , mostrando disposición a colaborar con el Estado para regularizar y capacitar a la mano de obra extranjera.
- Impulsar registros laborales sectoriales , que ayuden a mapear quién trabaja, dónde y en qué condiciones, como base para una política migratoria más inteligente.
- Colocar el foco en la dignidad: mostrar que la productividad y el respeto a los derechos humanos no son opuestos, sino complementarios.
Reputación, legalidad y sostenibilidad
La sostenibilidad del sector no solo depende del costo de los materiales o la velocidad de entrega de los proyectos. También depende de su capacidad para actuar con responsabilidad social. Ignorar la situación de los trabajadores haitianos es minar, desde dentro, los cimientos de la reputación sectorial.
Por eso, urge una conversación amplia, honesta y técnica sobre la migración y el trabajo en la construcción. No como tema periférico, sino como parte esencial de una visión moderna, eficiente y ética del desarrollo.
