El deterioro de planteles, trabajos de reconstrucción pendientes y la falta de docentes y personal administrativo han dificultado el inicio del año escolar 2026-2027 en distintas comunidades del país.

Las denuncias incluyen escuelas con paredes agrietadas, techos con filtraciones, baños inservibles y problemas estructurales que han impedido que algunos centros reciban a sus estudiantes con normalidad.

En Santiago, al menos 12 centros educativos presentan dificultades para iniciar la docencia debido a trabajos de reconstrucción, deterioro de sus instalaciones y falta de profesores. Entre ellos figuran las escuelas Anacaona Almonte, Ulises Francisco Espaillat y Venezuela.

La situación también ha provocado reclamos de padres y comunitarios. En la escuela Venecia Cepeda decidieron no enviar a sus hijos hasta que sean solucionados los problemas de infraestructura y el desbordamiento de los pozos sépticos, mientras que en la Rafaela Jiminián profesores y comunitarios se encadenaron para exigir la terminación de los trabajos.

En Santo Domingo Este, padres del politécnico Federico Henríquez y Carvajal también optaron por no enviar a sus hijos debido a que el plantel cuenta con una sola conserje para atender 42 aulas. A esto se suma la suspensión del uso de 57 planteles luego de evaluaciones técnicas que determinaron que presentan condiciones de vulnerabilidad estructural ante posibles movimientos sísmicos.

El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo, afirmó que existen decenas de casos similares en diferentes puntos del país.

Mientras, las autoridades educativas aseguran que trabajan para incorporar más espacios a la docencia y han negado que exista un déficit general de aulas.