Este martes la ciudad de Nagoya, Japón, fue afectada por fuertes lluvias torrenciales que provocaron severas inundaciones en distintos sectores, con registros superiores a los 100 milímetros de precipitación en apenas una hora. La acumulación de agua generó anegaciones en calles y avenidas, además de afectar parte de la infraestructura urbana.
La situación se agravó tras el desbordamiento del río Ueda, cuya crecida provocó una rápida expansión del agua en las zonas cercanas al cauce. La fuerza de la corriente llegó a arrastrar vehículos y dejó varias calles completamente inundadas, dificultando el tránsito y elevando el riesgo para los residentes.
Ante la posibilidad de nuevas inundaciones y deslizamientos de tierra, las autoridades locales activaron protocolos de emergencia y emitieron alertas para las zonas más afectadas. La población fue llamada a mantenerse atenta a las indicaciones oficiales, evitar desplazamientos innecesarios y dirigirse a lugares seguros cuando sea necesario.
Videos y fotografías difundidos desde las áreas afectadas muestran avenidas convertidas en auténticos ríos, vehículos parcialmente sumergidos y calles completamente anegadas, dejando en evidencia la magnitud de la emergencia. Los equipos de respuesta permanecen en vigilancia ante posibles nuevos desbordamientos mientras continúan las lluvias en la región.
