Santo Domingo. – Con el objetivo de estimular la economía dominicana en medio de un panorama internacional marcado por tensiones geopolíticas y presiones inflacionarias, la Junta Monetaria autorizó al Banco Central a liberar RD$50 mil millones del encaje legal del sistema financiero, equivalentes al 2.4% del pasivo sujeto a encaje legal.
Los fondos, que deberán canalizarse a una tasa no mayor al 9% anual y con plazos de hasta dos años, están dirigidos a sectores clave como la construcción, la manufactura, la agropecuaria, las exportaciones y las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES), considerados motores del aparato productivo nacional.
Esta medida responde a varios factores que han limitado el crédito en los últimos meses, como la subida de las tasas de interés locales, la desaceleración en los préstamos a sectores productivos y los efectos indirectos de conflictos internacionales en la economía dominicana. Según explicó el Banco Central, los modelos de pronóstico indican que la inflación se mantendría dentro del rango meta de 4% ± 1%, lo que brinda espacio para adoptar políticas monetarias más flexibles.
Recursos adicionales y facilidades complementarias
Además de los nuevos fondos, la Junta Monetaria aprobó la utilización de RD$14 mil millones adicionales que permanecían sin ejecutar de una medida similar autorizada en noviembre de 2024. Estos recursos — originalmente destinados a financiar viviendas de bajo costo y MIPYMES — podrán ahora ser utilizados también por los sectores productivos anteriormente mencionados, bajo las mismas condiciones financieras.
Como medida complementaria, también se aplazó por seis meses el vencimiento de RD$17 mil millones correspondientes a facilidades de liquidez rápida (FLR), cuya devolución al Banco Central estaba prevista entre junio y diciembre de 2025. Esta decisión busca aliviar la presión financiera de quienes recibieron esos préstamos y evitar que tengan que refinanciarlos a tasas más altas en el entorno actual.
Ajustes para préstamos en moneda extranjera
Por otro lado, se introdujeron modificaciones en las normativas que regulan el financiamiento en divisas, particularmente en lo relativo a los no generadores de ingresos en moneda extranjera. A partir de ahora, quedarán fuera de estas restricciones los préstamos de corto plazo para comercio exterior — como cartas de crédito — y las actividades turísticas que reciben ingresos en pesos dominicanos, aunque estén conectadas con el flujo de divisas.
Un impulso a la economía real
Con este programa de liquidez en moneda nacional por un total de RD$81 mil millones y la flexibilización parcial del financiamiento en moneda extranjera, las autoridades buscan dinamizar el crédito privado sin comprometer la estabilidad de precios ni los fundamentos macroeconómicos del país.
La medida se presenta como una respuesta oportuna ante la necesidad de sostener el ritmo de crecimiento económico con herramientas que favorezcan la inversión productiva y el acceso a financiamiento en condiciones accesibles.
