Las respuestas ofrecidas por tres jóvenes empresarios de Azua durante una entrevista dejaron nuevas interrogantes sobre el proceso mediante el cual obtuvieron adjudicaciones del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) que, en conjunto, superan los RD$110 millones para el suministro de alimentos escolares en San Pedro de Macorís.

Los jóvenes acudieron al programa Esto No es Radio Show para responder a los cuestionamientos surgidos alrededor de sus adjudicaciones, su experiencia empresarial, el origen de los recursos utilizados para poner en marcha sus operaciones y la manera en que pretenden ejecutar contratos de esa magnitud.

Uno de los momentos que generó mayor cuestionamiento ocurrió cuando Daniel Ramírez Beltré, quien obtuvo una adjudicación de RD$24,556,578.80 por un período de dos años, fue interrogado sobre diferentes aspectos de la licitación y de la operación que deberá desarrollar.

Al preguntarle con qué puntuación ganó el proceso, Ramírez Beltré respondió: “77, creo que 77 puntos”.

La respuesta fue seguida de otras preguntas relacionadas con la ejecución del contrato, entre ellas la ubicación de la cocina desde donde prepara los alimentos y la distancia hasta los centros educativos que debe suplir.

El joven explicó que una de las escuelas se encuentra a unos ocho kilómetros de su cocina y otra aproximadamente a dos kilómetros. Cuando se le preguntó si había investigado cuál era la cocina más cercana a los planteles antes de participar en el proceso, respondió: “No investigué, ese dato no lo investigué”.

La respuesta provocó nuevos cuestionamientos de los comunicadores, debido a que la ubicación de la cocina constituye un elemento relevante para la logística del servicio de alimentación escolar.

Ramírez Beltré aseguró, sin embargo, que hasta el momento no ha recibido quejas por parte de los centros educativos y afirmó que los directores están conformes con la entrega de los alimentos. “No ha habido ninguna queja, los directores están muy felices con la entrega del almuerzo”, sostuvo.

Preguntas sobre la logística

Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue la forma en que el joven organiza la distribución diaria de las raciones, tomando en cuenta que reside en Azua mientras el contrato debe ejecutarse en San Pedro de Macorís.

Al ser cuestionado sobre cómo realiza la logística, explicó que cuenta con personal en esa provincia encargado de las operaciones.

“Normalmente tengo un personal encargado allá que está altamente capacitado, pues tiene experiencia en el área de cocina”, explicó.

Añadió que se traslada periódicamente para supervisar que las operaciones se desarrollen correctamente, aunque también debe atender otros negocios que mantiene en Azua.

El empresario indicó además que cuenta con una nómina de empleados que ronda los RD$92,000 y tres vehículos alquilados para las labores de transporte.

Al preguntarle qué tipo de vehículos utiliza, respondió que son camionetas, debido a que, según explicó, ese es uno de los requerimientos establecidos por la institución para transportar los alimentos.

El margen de beneficio también generó dudas

Otro de los momentos que provocó cuestionamientos ocurrió cuando los entrevistadores intentaron conocer cuánto dinero esperaba obtener como beneficio por la operación.

Ante las preguntas sobre el margen de ganancia, las respuestas no fueron precisas, lo que llevó a uno de los panelistas a insistir en que se trataba de un elemento básico para cualquier empresario antes de asumir un contrato millonario.

El comunicador cuestionó que durante la entrevista algunas respuestas tardaran en llegar y señaló que las preguntas relacionadas con la logística y el margen de beneficio debían formar parte de la planificación inicial de un negocio de esa magnitud.

“Para un empresario que esté haciendo negocios de ese tipo, yo no creo que deba tardar tanto en llegar, como por ejemplo las preguntas sobre la logística o las preguntas sobre el margen de beneficio, porque para mí yo creo que eso es lo inicial”, expresó.

A seguidas aclaró que los cuestionamientos no constituían una acusación de irregularidad contra los adjudicatarios, pero sí consideró que las respuestas mostraban falta de experiencia. “Esto no significa que sea malsana la adjudicación, pero sí evidencia que la experiencia falta”, afirmó.

También cuestionó directamente que alguien pueda entrar a un negocio de esta magnitud sin tener claramente establecido cuánto espera ganar. “¿Y cómo es posible que tú entres en un negocio y no sabes cuánto vas a hacer tu margen de beneficio?”, planteó.

Contratos por más de RD$110 millones

Las adjudicaciones que motivaron la entrevista corresponden al proceso INABIE-CCC-LPN-2025-0079.

De acuerdo con la información publicada sobre el proceso, Beltré Beltré, SRL recibió una adjudicación de RD$48,100,901.68; Carolin Michel Díaz Beltré, RD$38,128,306.32; y Franniel Ramírez Beltré, RD$24,556,578.80. En conjunto, los contratos ascienden a RD$110,785,786.80.

Ramírez Beltré explicó que su contrato contempla el suministro de unas 645 raciones diarias durante dos años, mientras que Beltré Beltré tendría que entregar alrededor de 1,200 raciones por día. Díaz Beltré, por su parte, fue adjudicada para suplir la alimentación correspondiente a otro grupo de estudiantes en San Pedro de Macorís.

Los tres empresarios son oriundos de Azua, pero los contratos deben ejecutarse en San Pedro de Macorís. Según explicaron durante la entrevista, decidieron participar en esa provincia porque identificaron mayores oportunidades para nuevos suplidores, mientras que en Azua existía una mayor concentración de proveedores.

Explican de dónde salió el dinero

Durante la conversación también fueron cuestionados sobre cómo consiguieron los recursos necesarios para poner en funcionamiento sus negocios.

Los jóvenes explicaron que recurrieron a diferentes mecanismos de financiamiento, entre ellos ahorros personales, apoyo de familiares, venta de activos y préstamos.

En el caso de Ramírez Beltré, explicó que su padre vendió un camión para contribuir con la adquisición de equipos necesarios para iniciar las operaciones. También se mencionó financiamiento relacionado con la Cooperativa de Suplidores y Proveedores (COOPSUPLIDER).

Niegan vínculos con funcionarios

Los entrevistados también rechazaron que las adjudicaciones hayan sido producto de relaciones familiares o políticas.

Afirmaron que no son hermanos ni familiares cercanos entre ellos y negaron tener vínculos con el director del INABIE, Rafael Adolfo Pérez de León, o con otros funcionarios de la institución. Explicaron que la coincidencia de apellidos entre algunos de ellos se debe a que los apellidos Beltré y Ramírez son comunes en Azua.

Asimismo, defendieron que participaron en el proceso cumpliendo con los requisitos establecidos y que contaron con asesoría para preparar la documentación requerida.

Sin embargo, se mantienen los cuestionamientos alrededor de la experiencia y capacidad operativa de los adjudicatarios para manejar contratos de esta magnitud, particularmente por las respuestas ofrecidas durante la entrevista sobre aspectos financieros y logísticos.

Las interrogantes no constituyen por sí mismas una prueba de que las adjudicaciones hayan sido irregulares, pero colocaron nuevamente bajo escrutinio público la forma en que fueron seleccionados los suplidores y la capacidad que deberán demostrar para cumplir con el suministro de alimentos escolares.