Las inundaciones provocadas por el tifón Maysak en la región de Guangxi, en China, también han causado un fuerte impacto en el sector agropecuario, especialmente entre los pequeños productores dedicados a la ganadería.
Las lluvias torrenciales y el desbordamiento de ríos anegaron numerosas zonas rurales, obligando a evacuar animales y dejando extensas áreas de pastoreo bajo el agua. En redes sociales y algunos medios digitales han circulado reportes que hablan de la muerte de decenas de miles de reses; sin embargo, las autoridades chinas no han confirmado esa cifra y mantienen en curso las evaluaciones de los daños.
Las precipitaciones provocaron que 59 ríos superaran sus niveles de alerta y ocasionaron inundaciones en ciudades y zonas rurales, afectando viviendas, carreteras y áreas agrícolas. El Gobierno chino elevó el nivel de respuesta de emergencia por inundaciones y desplegó equipos de rescate, además de enviar miles de suministros para asistir a las comunidades damnificadas.
Guangxi es una de las principales regiones productoras de carne y lácteos del sur de China, por lo que las inundaciones podrían afectar la producción agropecuaria y generar importantes pérdidas económicas para miles de ganaderos. Mientras continúan las labores de emergencia, los equipos técnicos realizan inspecciones para cuantificar el impacto sobre el ganado, los cultivos y la infraestructura agrícola.
