El Banco Central de Paraguay (BCP) ordenó la intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras del país, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50 % del mínimo legal requerido, una situación que provocó el cierre de sus operaciones y dejó a unos tres millones de clientes sin acceso a sus fondos.
La decisión fue adoptada por unanimidad el lunes 2 de noviembre y anunciada durante la madrugada del martes. Como consecuencia, la aplicación móvil, las tarjetas, los cajeros automáticos y los demás servicios de la entidad quedaron fuera de funcionamiento.
El procedimiento de resolución también implicó la congelación de los activos y pasivos del banco, mientras las autoridades realizan un balance para determinar los recursos disponibles y las obligaciones pendientes.
Ueno Bank asegura contar con alrededor de tres millones de clientes, equivalentes a cerca del 60 % de la población adulta paraguaya, y administraba más de 800 millones de dólares en fondos públicos. Entre estos recursos figuran aproximadamente 380 millones de dólares vinculados al Instituto de Previsión Social (IPS), organismo estatal encargado de la seguridad social.
Ante la incertidumbre de los depositantes, el BCP informó que el Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 228.300.000 guaraníes por persona y por entidad financiera, equivalentes a unos 38.200 dólares. Los clientes cuyos ahorros superen ese límite deberán esperar el balance definitivo para conocer cuánto podrán recuperar del excedente.
Las autoridades indicaron que se establecerán mecanismos para devolver los depósitos cubiertos por la garantía y proteger los recursos del sistema de seguridad social. El Banco Central, además, sostuvo que el caso corresponde a una situación particular de Ueno Bank y no representa una crisis generalizada del sistema financiero paraguayo.
La crisis también alcanzó a las principales autoridades financieras y al Gobierno de Santiago Peña. El presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, presentó su renuncia a solicitud del mandatario, aunque anunció que permanecerá en el cargo mientras se desarrolla el procedimiento de resolución de la entidad.
Carvallo había dirigido Ueno Bank antes de asumir la presidencia del organismo regulador, circunstancia que generó cuestionamientos sobre posibles conflictos de intereses. A esto se suman los vínculos comerciales que Peña mantuvo con el Grupo Vázquez, propietario del banco, hasta marzo de 2025.
En el ámbito judicial, la Fiscalía solicitó investigar las operaciones de la entidad y ordenó la detención de ocho personas vinculadas al banco, entre ellas su presidente, Miguel Vázquez. Las autoridades también examinarán los préstamos concedidos a empresas relacionadas con el grupo propietario.
El impacto político se extendió al oficialismo. El vicepresidente Pedro Alliana anunció que pondría en pausa su precandidatura presidencial por el Partido Colorado, mientras sectores de la oposición anunciaron que impulsarán un juicio político contra Peña y Alliana en el Congreso.
El caso mantiene bajo presión al Gobierno paraguayo, mientras miles de depositantes esperan que las autoridades definan cómo y cuándo podrán recuperar sus ahorros.
