Un informe de la organización sanitaria Unitaid advierte que la volatilidad en los precios internacionales del petróleo podría tener un impacto directo en el acceso a medicamentos contra el VIH, elevando sus costos de producción hasta en un 44 %.

El estudio señala que tratamientos como el TLD (tenofovir-lamivudina-dolutegravir), utilizado por más de 24 millones de personas en países en desarrollo, dependen de derivados del petróleo para su fabricación. Si el crudo alcanza los 120 dólares por barril, los costos subirían un 15 %, y si llegara a los 200 dólares, el incremento sería de hasta 44 %.

La investigación concluye que por cada aumento del 10 % en el precio del petróleo, los costos de producción farmacéutica se elevan en un 3 % a largo plazo. Esto representa un riesgo para programas de salud pública que dependen de precios estables para garantizar la continuidad de los tratamientos.

Unitaid subraya que, aunque suele hablarse del impacto del petróleo en transporte y logística, se pasa por alto su papel en la fabricación farmacéutica, donde se utiliza como materia prima y disolvente.

Ante este escenario, la organización propone «descarbonizar» la producción de medicamentos, lo que permitiría reducir en un tercio los aumentos de costos derivados del crudo y disminuir las emisiones contaminantes en un 50 %. Según sus cálculos, esta transición podría significar un ahorro de entre 70 y 100 millones de dólares para los programas mundiales de lucha contra el VIH, además de contribuir a la sostenibilidad ambiental.