Tras la trágica muerte de un vigilante el pasado 17 de octubre, presuntamente a manos de un estudiante, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) se enfrenta a una discusión más amplia sobre la conducta sexual dentro del campus. Según las autoridades, el agresor había sido sorprendido la noche anterior en un acto sexual inapropiado dentro de la universidad, un hecho que encendió alarmas sobre los comportamientos de los estudiantes y la seguridad en general.

Con un presupuesto de 16,186 millones de pesos para 2025, la UASD ha diseñado un plan de 15 medidas de seguridad, que incluye la división del campus en cuadrantes, iluminación mejorada, eliminación de vegetación que generaba puntos ciegos y transporte interno mediante trenes, carritos y patrullas.

Además, se prevé la adquisición de equipos tácticos, un sistema de seguimiento de incidentes, un nuevo reglamento interno y control automatizado de los parqueos para el personal. La universidad busca así crear un entorno más seguro y controlado, y al mismo tiempo abordar la persistente problemática de conductas sexuales inapropiadas en la academia.