OPINIÓN, ANDRÉS A. AYBAR BÁEZ PARA 7 SEGUNDOS MULTIMEDIA.-La historia económica de un país no solo se escribe desde los gobiernos. También la construyen hombres y mujeres que, desde las instituciones, toman decisiones difíciles en los momentos más complejos. Uno de esos nombres es, sin duda, el del licenciado Hugo Guiliani Cury, a quien considero uno de los mejores gobernadores que ha tenido el Banco Central de la República Dominicana.
Su designación por el presidente Salvador Jorge Blanco ocurrió en una de las etapas más delicadas de nuestra historia económica reciente. El país enfrentaba una profunda crisis de confianza, elevados desequilibrios macroeconómicos, presiones cambiarias, inflación y una compleja relación con los organismos financieros internacionales. Gobernar la política monetaria en esas circunstancias requería mucho más que conocimientos técnicos: exigía carácter, credibilidad y capacidad para tomar decisiones impopulares.
Hugo Guiliani Cury reunió esas cualidades. Con una sólida formación profesional, independencia de criterio y un profundo sentido de responsabilidad institucional, asumió el reto de estabilizar la economía en medio de un ambiente de enorme incertidumbre. Su conducción del Banco Central transmitió un mensaje que el país necesitaba con urgencia: las decisiones económicas volverían a estar guiadas por criterios técnicos y no por la improvisación.
Restablecer la confianza es probablemente la tarea más difícil en economía. Los mercados pueden perderla en cuestión de días, pero recuperarla puede tomar años. Guiliani Cury comprendió esa realidad y orientó su gestión hacia la disciplina, la prudencia y la credibilidad, contribuyendo a sentar las bases para una mayor estabilidad económica.
No afirmo que haya sido el mejor gobernador de toda la historia del Banco Central. Cada época presenta desafíos distintos y cada administrador enfrenta circunstancias diferentes. Sin embargo, sí sostengo que ocupa un lugar de honor entre los más destacados que han dirigido esa institución.
Con demasiada frecuencia recordamos las crisis, pero olvidamos a quienes ayudaron a superarlas. La República Dominicana ha contado con servidores públicos que, lejos del protagonismo, hicieron aportes decisivos al fortalecimiento institucional y a la estabilidad económica del país. Hugo Guiliani Cury pertenece a ese grupo.
Oriundo de Barahona, su trayectoria profesional constituye un ejemplo de cómo el conocimiento, la integridad y el compromiso con el interés nacional pueden marcar una diferencia en los momentos más difíciles.
En tiempos en que la confianza sigue siendo uno de los activos más valiosos para cualquier economía, vale la pena reconocer a quienes dedicaron su talento y su prestigio al servicio de la República Dominicana. Hugo Guiliani Cury merece ocupar ese lugar en nuestra memoria económica.
