Bear Grey Payne, el hijo de 9 años del fallecido cantante Liam Payne, fue designado como el único heredero de la fortuna que dejó el exintegrante de One Direction tras su muerte, según documentos judiciales divulgados recientemente.

De acuerdo con los registros, el patrimonio del artista supera los 29 millones de dólares y será administrado en beneficio del menor. La mayor parte de los recursos permanecerá protegida en un fideicomiso hasta que Bear alcance la mayoría de edad.

Payne falleció en octubre de 2024 a los 31 años tras caer desde un hotel en Buenos Aires, Argentina. Como el cantante no dejó testamento, la legislación británica establece que su hijo sea el principal beneficiario de la herencia.

La administración de los bienes quedó a cargo de la cantante Cheryl, madre de Bear y expareja del artista, junto al abogado Richard Mark Bray, quienes tendrán la responsabilidad de preservar el patrimonio hasta que el menor pueda disponer legalmente de él.

Bear nació en marzo de 2017 y es el único hijo de Liam Payne. A lo largo de los años, el cantante expresó en varias ocasiones el profundo vínculo que mantenía con su hijo y la importancia que tenía la paternidad en su vida.

La decisión judicial pone fin a las especulaciones sobre el destino de la fortuna del artista, confirmando que el patrimonio estará destinado íntegramente a su hijo.