La familia del teniente coronel retirado Carmelo Polanco, fallecido en un confuso incidente con agentes de la Policía Nacional, denunció que la versión oficial que califica el hecho como «accidental» no corresponde a lo ocurrido.

Según relataron, el oficial superior se encontraba en su residencia junto a parientes celebrando el cumpleaños de su madre cuando se produjo el tiroteo. Su hermano, Juan Manuel Polanco, asegura que la tragedia podría estar vinculada a un conflicto previo entre el hijo del oficial y miembros de la institución policial.

En declaraciones, Polanco narró que un agente llegó en una motocicleta y, tras un intercambio irregular, se produjo un disparo que alcanzó al oficial. «Mi hermano tenía 36 años de servicio, sin tacha, un hombre que nunca anduvo armado en el barrio. No se puede justificar lo que pasó», expresó, al tiempo que recordó que meses atrás hubo un altercado entre policías y allegados de la familia, lo que habría generado tensiones.

Los parientes insisten en que la trayectoria del oficial retirado refleja disciplina y compromiso con la reforma policial, por lo que rechazan categóricamente que su muerte sea atribuida a un accidente.

Las autoridades, por su parte, informaron que se abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar responsabilidades. Mientras tanto, la familia exige transparencia y justicia, señalando que la memoria de Carmelo Polanco merece respeto y que su caso no debe quedar impune.