PUERTO PRÍNCIPE, HAITÍ.- El Consejo Electoral Provisional (CEP) presentó al Consejo Presidencial de Transición (CPT) el nuevo calendario electoral que establece el 30 de agosto de 2026 como fecha para la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas en Haití. Se trata del primer proceso electoral programado en casi una década, en un país que acumula cuatro años sin autoridades electas y continúa sumido en una profunda crisis social y de seguridad.

De acuerdo con el calendario, una posible segunda vuelta se celebraría el 6 de diciembre de 2026. El CEP prevé que el país pueda contar con nuevas autoridades a partir del 20 de enero de 2027, con lo que se pondría fin al prolongado período de transición durante el cual no ha habido presidente, senadores, diputados ni alcaldes electos.

El CPT había proyectado inicialmente realizar elecciones en 2025, pero la inseguridad, la falta de instituciones funcionales y la crisis humanitaria retrasaron los planes. Haití no celebra elecciones desde el proceso 2015-2016, que llevó al poder a Jovenel Moïse, asesinado en 2020 en medio de una fuerte controversia sobre la fecha exacta de finalización de su mandato.

Calendario electoral aprobado por el CEP

Según el documento presentado, la campaña electoral iniciará el 15 de marzo de 2026 y concluirá el mismo 29 de agosto, día de la primera vuelta. Los resultados preliminares serán publicados el 3 de octubre. El 6 de diciembre se celebrarán, además, las elecciones locales, coincidiendo con la fecha prevista para la segunda vuelta presidencial y legislativa.

El cronograma busca ordenar un proceso electoral en un contexto marcado por la violencia extrema de las bandas armadas. Más de 16.000 personas han muerto desde 2022 debido a la inseguridad, incluyendo más de 4.000 víctimas en el primer semestre de este año, según cifras oficiales.

Objetivo del proceso

El calendario del CEP prevé que las nuevas autoridades asuman el 20 de enero de 2027, un paso considerado clave para restablecer la institucionalidad y salir del prolongado vacío político que vive Haití desde hace casi diez años.