La noche de este miércoles fueron velados en la iglesia pentecostal Jesucristo es el Rey, en el municipio de Los Alcarrizos, los restos de la pequeña Nashla María, de apenas un año y ocho meses, quien perdió la vida al desplomarse una pared sobre ella mientras dormía.

Según los reportes, las fuertes lluvias provocaron el derrumbe de la pared que sepultó a la niña. En el hecho también resultó gravemente herida su madre, Ana Cristina, quien dormía junto a ella. La mujer sufrió fracturas en un brazo, una pierna y la columna vertebral, además de perder el embarazo que llevaba en curso.

El ambiente en la iglesia estuvo marcado por el dolor y la consternación de familiares y vecinos. Wilkin Alcántara, padre de la niña, permaneció sentado junto al féretro, sin apartarse un instante, repitiendo entre sollozos: «Ay, mi amor de papi, mi negra linda”. Con voz quebrada confesó sentirse invadido por una “impotencia grandísima» al no haber podido salvarla.

«Ella confió en mí y se durmió. El sueño me venció… solo escuché cuando mi mujer gritó. Mi hija confió en mí y yo no pude salvarla», expresó Alcántara, devastado por la pérdida.

A pesar de la tragedia, agradeció a Dios y a sus vecinos por haber logrado rescatar a tiempo a sus otros dos hijos y a una sobrina que vive con ellos.

Mientras tanto, la madre de la niña continúa ingresada en el hospital Vinicio Calventi, donde recibe atenciones médicas por las lesiones sufridas.