ESTADOS UNIDOS.- El exvicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, considerado uno de los políticos más influyentes y controvertidos de la era moderna, falleció a los 84 años, según confirmó su familia. Cheney murió por complicaciones derivadas de neumonía y enfermedades cardíacas y vasculares. “Su esposa Lynne, sus hijas Liz y Mary, y otros familiares estuvieron a su lado cuando partió”, expresó la familia en un comunicado.
Cheney fue vicepresidente durante los dos mandatos del presidente George W. Bush, entre 2001 y 2009, y desempeñó un papel central en la definición de la política exterior estadounidense tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Su influencia fue determinante en la invasión de Irak y en el establecimiento de la llamada “guerra contra el terrorismo”, decisiones que marcaron profundamente la política y la reputación internacional de Estados Unidos.
Arquitecto de la política antiterrorista
Cheney se encontraba en la Casa Blanca cuando ocurrieron los ataques del 11 de septiembre. Desde ese momento, adoptó una postura de firmeza frente a los grupos terroristas y promovió una doctrina de acción preventiva, que incluía el uso de la fuerza para eliminar posibles amenazas antes de que se materializaran.
Su papel en la planificación de la invasión de Irak en 2003 fue decisivo. Defendió la idea de que el régimen de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva y mantenía vínculos con Al Qaeda. Años después, informes oficiales demostrarían que esa información era incorrecta, pero Cheney sostuvo que actuó basándose en la mejor inteligencia disponible en ese momento.






El exvicepresidente también fue un férreo defensor de métodos de interrogatorio que críticos y organismos internacionales calificaron como tortura, así como de la detención indefinida de sospechosos en Guantánamo Bay. Estas políticas generaron fuertes divisiones internas y dejaron una huella duradera en la imagen de Estados Unidos ante el mundo.
Trayectoria política y militar
Nacido el 30 de enero de 1941 en Lincoln, Nebraska, Cheney creció en Wyoming, donde conoció a su futura esposa, Lynne Vincent. Estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Wyoming, tras un inicio académico irregular en Yale. Su carrera en Washington comenzó como asistente en la administración de Richard Nixon y alcanzó relevancia durante el gobierno de Gerald Ford, cuando se convirtió en jefe de gabinete de la Casa Blanca.
En 1978 fue elegido como congresista por Wyoming, cargo que ocupó durante seis mandatos consecutivos. En 1989, el presidente George H. W. Bush lo nombró secretario de Defensa, posición desde la cual dirigió la invasión de Panamá y la Operación Tormenta del Desierto, que expulsó a las tropas iraquíes de Kuwait en 1991.
Tras dejar el gobierno, Cheney se dedicó al sector privado y asumió la dirección de la empresa Halliburton. En el año 2000 fue elegido como compañero de fórmula de George W. Bush, a quien asesoró ampliamente en temas de seguridad nacional y energía.
Controversia y legado
Durante los años posteriores al 11 de septiembre, Cheney se convirtió en uno de los hombres más poderosos de Washington. Fue acusado por sus críticos de ejercer un poder excesivo desde la vicepresidencia y de impulsar políticas que ampliaron la autoridad del Ejecutivo en detrimento del Congreso.
Su popularidad cayó drásticamente al final del segundo mandato de Bush, especialmente tras la prolongación de las guerras en Afganistán e Irak. No obstante, nunca expresó arrepentimiento por sus decisiones. “Lo haría de nuevo en un minuto”, afirmó en 2014, cuando un informe del Senado denunció los abusos cometidos en los interrogatorios de prisioneros.
Ruptura con su partido
En los últimos años, Cheney se distanció del Partido Republicano debido a su rechazo a Donald Trump, a quien calificó de “cobarde” y de “la mayor amenaza para la república en la historia de Estados Unidos”. En 2024 sorprendió al declarar públicamente que votaría por la demócrata Kamala Harris, argumentando que su deber era “poner al país por encima del partidismo”.
Su hija, Liz Cheney, también se convirtió en una figura destacada de la oposición interna al expresidente Trump, lo que le costó su escaño en el Congreso.
Problemas de salud y vida posterior
Cheney padeció de enfermedades cardíacas durante gran parte de su vida. Sufrió cinco ataques al corazón y en 2012 recibió un trasplante que describió como “el regalo de la vida”.
Tras retirarse de la política, escribió sus memorias y colaboró con su hija en un libro sobre liderazgo. En 2015, el Congreso inauguró un busto en su honor en el Capitolio.
Dick Cheney es recordado como una figura central del poder estadounidense del siglo XXI, un político de convicciones férreas cuya influencia moldeó la política exterior del país durante décadas.
