España se proclamó campeona de la Copa del Mundo 2026 tras vencer 1-0 a Argentina en la prórroga de una final disputada en East Rutherford, Nueva Jersey. Con este triunfo, La Roja conquistó su segundo título mundial, 16 años después de levantar su primera copa en Sudáfrica 2010.
El encuentro se mantuvo igualado durante los 90 minutos reglamentarios gracias a la resistencia defensiva de Argentina y a las destacadas intervenciones del arquero Emiliano «Dibu» Martínez, quien evitó en varias ocasiones la apertura del marcador. Sin embargo, el panorama cambió al cierre del tiempo reglamentario, cuando Enzo Fernández fue expulsado tras una falta sobre Pau Cubarsí, dejando a la Albiceleste con diez jugadores para toda la prórroga.
Con superioridad numérica, España incrementó la presión hasta encontrar el gol de la victoria. Ferran Torres, quien ingresó desde el banquillo, marcó el único tanto del partido al minuto 106 con un potente remate de zurda que venció finalmente a Martínez y desató la celebración española.
La final también marcó el cierre de la trayectoria mundialista de Lionel Messi. A sus 39 años, el capitán argentino disputó el que había anunciado como su último Mundial, sin poder conducir a su selección al bicampeonato, una hazaña que ninguna selección consigue desde que Brasil ganó de forma consecutiva en 1958 y 1962. Además, el astro rosarino no logró superar al francés Kylian Mbappé como máximo goleador histórico de las Copas del Mundo.
España dominó ampliamente la posesión del balón durante el encuentro y logró neutralizar a Messi, mientras Argentina apostó por el orden defensivo y las atajadas de su guardameta para mantenerse con opciones hasta el tiempo extra.
Con este resultado, España suma su segunda estrella y se une a Uruguay y Francia entre las selecciones con dos títulos mundiales. Brasil continúa como el máximo campeón con cinco coronas, seguido por Alemania e Italia con cuatro cada uno, mientras Argentina permanece con tres. La conquista española pone fin al Mundial 2026, el más grande de la historia, y devuelve el trofeo a Europa tras una final definida por la paciencia, el dominio colectivo y un gol decisivo en la prórroga.
