Un trabajador de la provincia china de Jiangsu fue despedido tras realizar 14 visitas al baño entre abril y mayo de 2024, algunas de hasta una hora, e incluso llegando a permanecer cuatro horas en su visita más larga, informó SCMP el pasado domingo.
El empleado, identificado como Li, alegó que sufría hemorroides y demandó a la empresa por rescisión ilegal de su contrato, solicitando 320.000 yuanes (unos 45.000 dólares) de indemnización. La denuncia fue respaldada por la Federación de Sindicatos de Shanghái.
La compañía presentó grabaciones de vigilancia que, según indicó, evidenciaban ausencias excesivas del trabajador. Li no informó previamente su condición médica ni solicitó baja por enfermedad, incumpliendo las normas de su contrato, que exigía respuesta inmediata a solicitudes laborales. Al no contestar mensajes, la empresa revisó las cámaras y procedió a su despido con autorización sindical.
Li trabajaba en la empresa desde 2010 y contaba con un contrato indefinido desde 2014. Tras dos juicios, el tribunal mediador determinó que la empresa debía pagar 30.000 yuanes (unos 4.200 dólares) como reconocimiento a su trayectoria laboral y situación de desempleo.
