OPINIÓN, ANDRÉS A. AYBAR BÁEZ PARA 7 SEGUNDOS MULTIMEDIA.- A veces hablamos tanto de inflación, reformas fiscales, tránsito, apagones y conflictos internacionales que olvidamos algo fundamental: vivir también consiste en disfrutar los pequeños privilegios que nos rodean.

Y pocas épocas nos recuerdan eso mejor que el verano.

Mientras muchos países esperan con ansiedad unas pocas semanas de calor y sol, los dominicanos tenemos la fortuna de vivir en una isla donde el verano parece una extensión natural de nuestra identidad. Tenemos playas, montañas, ríos, campos de golf, pueblos llenos de historia y una gastronomía que forma parte de nuestra cultura y de nuestros recuerdos familiares.

El verano es una invitación a bajar el ritmo.

A compartir un almuerzo con amigos.

A visitar a un familiar que hace tiempo no vemos.

A leer un buen libro.

A enseñar a un nieto a pescar , a jugar golf , jugar dominó o simplemente conversar.

A caminar por el Malecón al atardecer o contemplar una puesta de sol en cualquier rincón del país.

En ocasiones buscamos la felicidad en grandes acontecimientos cuando muchas veces se encuentra en momentos sencillos que damos por sentados.

La República Dominicana enfrenta desafíos, como cualquier nación. Pero también posee una extraordinaria capacidad para disfrutar la vida, para reunirse en familia y para encontrar razones para celebrar aun en tiempos complejos.

Quizás este verano sea una buena oportunidad para hacer una pausa.

No para ignorar los problemas, sino para recargar energías y recordar que la vida no puede convertirse únicamente en una lista de preocupaciones.

Al final, los recuerdos más valiosos rara vez nacen de una reunión de trabajo o de una discusión política. Suelen surgir alrededor de una mesa familiar, de una conversación entre amigos o de una tarde cualquiera que terminó siendo inolvidable.

Que este verano nos encuentre trabajando, sí, pero también viviendo.

Porque la vida pasa más rápido de lo que imaginamos, y cada estación tiene sus propias bendiciones.

Feliz inicio del verano, República Dominicana.