El vestido negro que la princesa Diana convirtió en uno de los atuendos más recordados de la década de 1990 volverá al mercado después de tres décadas. La pieza será subastada el próximo 9 de diciembre en Nueva York y podría alcanzar un precio de hasta 300,000 dólares.
La prenda será la pieza principal de una subasta nocturna organizada por Sotheby’s, dedicada exclusivamente a la moda. Su valor estimado se sitúa entre 150,000 y 300,000 dólares.
Conocido popularmente como el «vestido de la venganza», el diseño fue creado por la diseñadora Christina Stambolian y se hizo mundialmente famoso después de que Diana lo luciera en un evento de Vanity Fair en 1994.
La aparición ocurrió pocas horas después de que el entonces príncipe Carlos reconociera públicamente que había sido infiel durante su matrimonio con Diana, en una entrevista televisiva que causó gran impacto en Reino Unido.
Aquella noche, Diana apareció con un vestido negro de seda, corto y ceñido al cuerpo, con los hombros descubiertos. Completó el atuendo con medias negras y una gargantilla, en una elección que se apartaba de las convenciones tradicionalmente asociadas con la vestimenta de la familia real británica.
La imagen de la princesa llegando al evento rápidamente dio la vuelta al mundo y el atuendo pasó a ser considerado un símbolo de seguridad, independencia y desafío frente a las restricciones que durante años habían rodeado su vida dentro de la monarquía.
El sobrenombre del vestido surgió posteriormente en la cultura popular, asociado a la idea de que Diana respondió a la infidelidad de su esposo con una aparición pública que proyectaba confianza y libertad.
Pese a la enorme repercusión que tuvo, Diana nunca volvió a utilizar la prenda. En 1997, el vestido formó parte de una colección que fue subastada con fines benéficos y cuyos fondos estuvieron destinados a organizaciones relacionadas con la lucha contra el cáncer y el VIH/sida.
Ahora, el histórico atuendo volverá a ser subastado en Nueva York. Parte de los ingresos de la venta de este año será destinada a NHS Lothian Charity, en beneficio del Royal Hospital of Edinburgh.
