OPINIÓN, FÉLIX CORREA, PARA 7 SEGUNDOS.- Cuando contratamos un seguro para nuestro vehículo, solemos concentrarnos en el precio de la prima, las coberturas y, en algunos casos, en los servicios adicionales que ofrece la póliza. Sin embargo, existe un elemento que puede tener una importancia determinante cuando llega el momento de presentar un reclamo: el deducible.
Y aunque aparece claramente establecido en las condiciones de la póliza, muchas personas no le prestan la atención necesaria hasta que tienen un accidente.
¿Qué es el deducible?
En términos sencillos, el deducible es la cantidad o porcentaje que queda a cargo del asegurado cuando ocurre un evento cubierto por la póliza.
Por ejemplo, si un vehículo tiene un valor asegurado de RD$1,500,000 y la póliza establece un deducible de 1%, el deducible sería de RD$15,000 por evento.
Esto significa que, ante un reclamo cubierto, el asegurado asume esa primera parte de la pérdida y la compañía aseguradora responde por el monto restante que corresponda de acuerdo con las condiciones de la póliza.
Por eso, el deducible no es un detalle menor. Es parte de la estructura económica de la cobertura.
El deducible también influye en el precio del seguro
Existe una relación importante entre el deducible y la prima que se paga por el seguro.
En términos generales, un deducible más alto puede significar una prima más baja, mientras que un deducible más bajo puede representar una prima más alta, porque el asegurado está trasladando una mayor proporción del riesgo a la compañía aseguradora.
Por eso podemos encontrar pólizas con deducible cero, medio por ciento, uno por ciento o incluso porcentajes superiores.
La decisión no debería reducirse simplemente a buscar el seguro con la prima más barata. También es importante preguntarse:
¿Cuánto tendría que pagar de mi bolsillo si mañana tengo un accidente?
Ese es uno de los números que conviene conocer antes de contratar una póliza.
Un 1% puede parecer poco… hasta que hacemos la cuenta
En seguros de vehículos es común encontrar deducibles expresados como un porcentaje del valor asegurado del vehículo.
Supongamos un vehículo asegurado por RD$2,000,000 y un deducible de 1%.
El cálculo sería:
RD$2,000,000 × 1% = RD$20,000.
Es decir, ante un evento cubierto sujeto a ese deducible, el asegurado tendría que asumir RD$20,000, conforme a las condiciones de su póliza.
Ahora imaginemos un vehículo de RD$4,000,000. El 1% ya representa RD$40,000.
Ahí comienza a entenderse por qué conocer el porcentaje no es suficiente: hay que convertirlo en pesos y centavos.
El deducible es por evento
Este es otro punto que merece especial atención.
El deducible se aplica por evento, de acuerdo con las condiciones de la póliza.
¿Qué significa esto?
Que si un vehículo tiene un accidente hoy y posteriormente tiene otro accidente diferente, estamos ante dos eventos distintos y, en principio, corresponde aplicar el deducible correspondiente a cada uno.
No se debe asumir que varios accidentes pueden convertirse en un solo reclamo simplemente porque se reporten juntos.
Por ejemplo, si un conductor tiene un choque el lunes, otro accidente el miércoles y un tercer incidente el sábado, no significa que pueda esperar hasta el sábado para presentar un único reporte y pretender que se aplique un solo deducible.
Cada evento debe ser reportado y gestionado de acuerdo con las condiciones de la póliza.
La importancia de leer la póliza antes de necesitarla
Uno de los errores más comunes al contratar un seguro es pensar únicamente en cuánto se pagará mensualmente o anualmente.
Pero una póliza de seguros debe analizarse también desde el punto de vista de qué ocurrirá cuando llegue el momento de utilizarla.
¿Cuál es el deducible?
¿Es fijo o porcentual?
¿Sobre qué valor se calcula?
¿Se aplica por evento?
¿Existen coberturas o situaciones con condiciones de deducible diferentes?
¿Qué exclusiones tiene la póliza?
Son preguntas que deberían hacerse antes de firmar, no después de sufrir un accidente.
El seguro no debe evaluarse solamente por su precio
Dos personas pueden tener vehículos de características similares y pagar primas diferentes. Una de las razones puede estar precisamente en las condiciones de la cobertura y en el deducible seleccionado.
Por eso, cuando alguien dice: “A mí me cotizaron el seguro más barato”, todavía falta una pregunta:
¿Qué cobertura estás comprando y cuál es tu deducible?
El precio de la prima es importante, pero no cuenta toda la historia.
Un seguro debe entenderse como una combinación de coberturas, límites, exclusiones, condiciones y deducibles.
Despertar antes de que ocurra el accidente
El propósito de hablar del deducible no es complicar la decisión de contratar un seguro. Todo lo contrario.
La intención es que el propietario del vehículo tenga la información necesaria para tomar una decisión consciente.
Porque el mejor momento para descubrir cuánto es nuestro deducible no debería ser el día que estamos frente al taller esperando reparar nuestro vehículo.
Antes de contratar o renovar una póliza, vale la pena hacer una pregunta muy sencilla:
“Si mañana tengo un accidente, ¿cuánto dinero tendría que sacar de mi bolsillo?”
La respuesta puede cambiar por completo la manera en que entendemos el seguro que tenemos.
El deducible está en la póliza. Lo importante es que también esté en nuestra conciencia.
